Chila la galga

El cuento de una perra

Chila era la galga de Marieta la maestra y Leandro el agricultor. Pasaba el día corre que te corre ayudando en el campo y la noche acurrucada en su colchón: cuerpo dentro, patas fuera. Chila la galga era tan grande que no cabía ni en la cama. Era una perra alegre, leal y tímida. La mayor de tres hermanos. Nunca mantenía la mirada y sólo movía su cola para pedir caricias o decirles a sus papás lo mucho que los quería.

Chila era una perra de sitios fijos, de rutinas. No le gustaban los cambios. De casa al campo y de la tierra a su colchón, en el que no cabía. Muchas veces se retiraba a pensar, se encerraba en sí misma y reflexionaba acerca de la tierra, del agua y del viento que le daba en la cara. Reflexionaba sobre lo feliz que era en casa, con su familia y sobre lo importante que se sentía sabiendo que había cambiado la vida de sus papás Leandro y Marieta.

Un día, en una de estas introspecciones, Chila pensó dar pie al cambio. Había vivido mucho tiempo encajada en las rutinas tan maravillosas que a ella le encantaban, pero en ese momento en que se sentía plena en todos los aspectos de su vida, estando en la cresta de la ola, Chila decidió dar un cambio drástico. Decidió cruzar el arco iris y volar, y seguir siendo para sus papás siempre ella, entera y eterna…

“Chila” es una de las ilustraciones más emotivas que he hecho. Cuando María me pidió que hiciera la ilustración de su difunta perra tenía muy claro lo que quería. Quería volver a verla, en la postura en la que Chila se sentaba, con la cara y los ojos con los que ella miraba, pero no había ninguna foto donde apareciera de tal forma. Cuando hago retratos no me gusta copiar fotos tal cual, así que fue mejor que no tuviéramos ninguna.

Había tenido en placer de conocer antes a Chila la galga, pero además del recuerdo ojeé otras fotos que consulté millones de veces y vi y requeteví vídeos suyos corriendo, jugando, descansando y mirando. Y poco  a poco fui dibujando su cuerpo, su postura, sus patas y por último –y por el respeto que me daba- sus ojos.

Cuando entrego un trabajo siempre estoy nerviosa y ansiosa por saber la reacción de quién y para quién se ha hecho el encargo, y que alguien se emocione tanto porque está volviendo a ver a su perra, entregar justo lo que alguien estaba esperando ver, es la mayor satisfacción que puede tener una ilustradora. ¡Muchas gracias!

chilaweb

A Leandro y Marieta

8 thoughts on “Chila la galga

  1. Leandro

    Hay accidentes….que te hacen chirriar los dientes,
    A veces tienes que gritar pa decir lo que sientes
    Hay veces que el dolor parece no ser soportable,
    Ni aun sintiendo el calor de los hermanos mas fiables,
    Da igual lo que hables, da igual lo que digas,
    Sigue comiendo pan, yo recogeré tus migas,
    No se donde van, solo que vuelan, no se olvidan,
    Espero que sigan corriendo volando por arriba
    Ya estaré yo aquí pa gastar por tos ellos mis saliva,
    Normal que escriba, por los que estan lejos,
    Siempre pensé que llegariamos juntos a viejos,
    La mente archiva lo bueno que ven los ojos,
    Lo malo no se olvida, son recuerdos añejos,
    Llega la estampida cuando estas frente al espejo
    Siempre seré tuyo Chila, lo siento, grito al reflejo….

    Mil gracias Rocío. Mil gracias María.
    Un millón de besos Chila. Adiós.

    Cualquier dia, dejas de respirar,
    y que te llevas? Ni tu rabia, ni tristezas, ni penurias, ná…
    Te vas en la ruina, lo bueno de tí, se queda aquí, pintao en la esquina y en los rostros de tu family.

  2. manicure

    This is a good tip especially to those new to the blogosphere.
    Short but very precise info… Many thanks for sharing this one.
    A must read article!

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